Famatina abrió un esperado debate en la sociedad.

Estándar

Desde tiempos de la colonia las fuerzas imperialistas vinieron por el oro y la plata de América. Se lo llevaron todo, y así un continente quedo diezmado por la avaricia de los poderosos.

Hoy los saqueadores de América cotizan en bolsa.

Famatina desde principio de año se convirtió en un llamado de atención de un pueblo de apenas 6000 habitantes a sus gobernantes, de pueblo a las empresas mineras, de un pueblo argentino a todo el pueblo argentino.

Esta situación despertó un debate y lo más importante es que se puso en agenda el tema ambiental en un país que tiene recursos infinitos y debe utilizarlos de la mejor manera y no entregarlos.

El tema excede lo ambiental, es político, económico y social.

Desde que trabajo como colunista ambiental en La Mañana, tratamos de varias maneras el tema megaminería, simpre Víctor HUgo lo tuvo en agenda y me dió libertad absoluta para abordar la temática.

Comparto dos audios sobre el tema. El primero con Sara Natalia Ordoñez, abogada de la Universidad de Cali, Colombia, que se desempeña como consultora en el área de derecho ambiental, política y ciudadanía en la WWF (World Wide Fund For Nature) y en la Corporación Semillas de agua.

http://w.soundcloud.com/player/?url=http%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F34797806&show_artwork=true

Y en el segundo audio la voz de Juan Carlos Villalonga, coordinador del Partido Verde en Argentina, de reciente fundación, expresando el trabajo que realizan desde hace muchos años las Ong’s argentinas en relación a los recursos naturales en el Mar Argentino y también en Malvinas.

http://w.soundcloud.com/player/?url=http%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F34798978&show_artwork=true

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Acerca de gabyvizental

Soy periodista científica, dedicada a divulgar temas de salud, ciencia y ambiente en radio y televisión. Además soy locutora nacional y miembro de la Red Argentina de Periodistas Científicos. Actualmente hago las columnas de ambiente en "La Mañana", Radio Continental y soy productora periodística de los micros del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva que se emiten por la Televisión Pública.

Un comentario »

  1. CIANURO – AGUA – CONTAMINACIÓN – SAQUEO

    Son los ejes de una campaña basada en slogans vacíos de contenidos, frases hechas, apelación al miedo y pocos argumentos. ¿Quién puede negar que “EL CIANURO MATA”? ¿Alguien duda que “EL AGUA VALE MÁS QUE EL ORO”? ¿A quién le va a parecer mal que “DEFENDAMOS EL AGUA”? A nadie. Son no-argumentos que clausuran el debate antes de comenzar. Y yo creo que este es un debate que DEBE ir más allá de MINERÍA SI O NO.
    Porque la minería es mucho más que destrozar una montaña. Es la obtención de materias primas e insumos para numerosas actividades económicas. Que no podríamos realizar si prohibimos la minería. A menos que importemos los minerales. Pero, si cuestionamos la minería por ser mala para el planeta, ¿No deberíamos cuestionarla para todo el planeta? ¿o la contaminación solo es un problema si es aquí donde yo vivo y si no la veo no me molesta?
    Me dirán: sólo queremos prohibir la “MEGAMINERÍA A CIELO ABIERTO CONTAMINANTE DE MULTINACIONALES QUE SAQUEAN”. Muy bien. Profundicemos un poco:
    Se habla del saqueo de las multinacionales (que no pagan suficientes impuestos, que hay poco valor agregado, que el porcentaje de regalías es bajo). ¿Cambiaría algo la situación si mañana la presidenta expropiara las mineras, creara “Yacimientos Auríferos Fiscales” para su explotación y tal como hizo con otros sectores, promoviera el agregado de valor en origen, de tal manera que TODA LA RENTA MINERA (100%) quedara en Argentina, para el estado nacional, y los estados provinciales? ¿Y si en vez de un Mega emprendimiento se realizara extracción en menor escala?
    Si el problema es que sea a cielo abierto, porque se destruye el paisaje y queda un enorme agujero en donde antes hubo un cerro. ¿No deberíamos prohibir ese tipo de extracción, pero no sólo para metales, sino hacerlo extensivo a toda la minería? Porque la cal, el yeso, el granito, el mármol, la piedra basáltica que se usa para hacer el hormigón, también se obtiene a cielo abierto dinamitando cerros y destruyendo el paisaje. ¿o acaso vale más un cerro que otro?
    Teniendo en cuenta que el 90% del cianuro que se usa en el país es procesado en la elaboración de vinos y en industrias de productos de nylon, acero, farmacéuticos, pinturas, tinturas, adhesivos, cosméticos, sales para caminos y de mesa, componentes electrónicos para computadoras, propelentes, retardantes ignífugos y productos plásticos como el plexiglás, y la minería usa sólo el 10% restante. Si es tan peligroso, ¿no debería directamente estar prohibido completamente su uso? ¿O acaso estas industrias, a diferencia de las mineras, no contaminan las napas subterráneas y cursos de agua?
    Supongamos que yo transporto cianuro desde Buenos Aires a La Rioja, ¿es contaminante y debe ser prohibido si se va a usar en minería, pero si lo transporto para ser usado en la elaboración de vinos no? ¿A alguien se le ocurriría prohibir la vitivinicultura porque usa cianuro, y consume mucha agua? ¿Empezamos la campaña “EL AGUA VALE MÁS QUE EL VINO”, “EL CIANURO MATA: NO A LA VINERÍA CONTAMINANTE”? ¿No es más sensato exigir que el Estado controle con rigurosidad para que el impacto ambiental sea el menor posible?
    Además, ¿es el cianuro y sus derivados el único contaminante de las napas subterráneas, y las cuencas hidrográficas? ¿No deberíamos prohibir todas las sustancias tóxicas usadas en todas las actividades económicas, que tengan la posibilidad de filtrarse a través del suelo (Como los agrotóxicos) o ser vertidos en los ríos (Como en casi todas las industrias)?
    Y si el problema es que el consumo de agua para la minería es de magnitudes tan inconmensurables que producirá el faltante de la necesaria para agricultura, ganadería y población, incluido el agotamiento del recurso cuando se trata de napas ¿no sería lógico exigir que los estados provinciales(que tienen la potestad sobre el agua) autorizaran el uso de aguas superficiales o subterráneas a las minas en cantidades que no produzcan daño a los acuíferos y garanticen la disponibilidad para usos alternativos, especialmente el consumo humano? Pero, ¿No debería exigirse esto para TODAS las actividades económicas garantizando además el acceso al agua para las miles de personas que hoy no lo tienen?
    Los cuestionamientos a la minería son aplicables a casi TODAS las actividades económicas. ¿Las prohibimos todas?
    Ahh! Pero las otras actividades son productivas, aquí se llevan el oro, que no sirve para nada y sólo lo disfrutan los ricos…
    mmm… A la mayoría de las niñas, cuando nacen les colocan, para distinguirlas de los niños, aritos de…¡¡ORO!! El oro también se utiliza en casi todos los dispositivos electrónicos. Esto incluye: teléfonos celulares, asistentes personales, calculadoras, unidades de GPS, televisores, entre otros. El oro también se utiliza en muchos componentes de los computadores. Los conectores que se usan para ensamblar el microprocesador y los chips de memoria sobre la placa madre contienen oro, así también los conectores usados para fijar todos los cables. Las bolsas de aire (air bag) que se han instalado en más de 30 millones de automóviles en todo el mundo cuentan con contactos eléctricos bañados en oro para asegurarse de que los dispositivos de seguridad funcionen cuando es necesario.
    La lista es más larga, no me voy a extender en esto porque no agrega nada al debate. Además no es sólo oro lo que se extrae en Argentina. También cobre, que tiene múltiples aplicaciones, pero sólo voy a mencionar una: para conectar la unidad interior y la exterior de los acondicionadores de aire tipo split, se usan cañerías de cobre. En la puna hay yacimientos de Litio, con el que se fabrican las baterías de netbooks, notebooks y celulares, por ejemplo. También hay minas de uranio, para las centrales nucleares que generan electricidad…
    Aunque esto último, se podría evitar si prohibimos la energía atómica, porque es peligrosa y contamina. Igual que las represas hidroeléctricas, total, si es por prohibir, prohibamos todo lo que atente contra nuestro hábitat.
    Y a esta falacia quería llegar. Porque estamos mirando sólo una parte del asunto. Le endilgamos toda la responsabilidad de la contaminación a las mineras, las fábricas, las represas,… Como si vinieran a depredar de malditas que son, sólo para poder contaminarnos. Y la realidad es que lo hacen porque hay alguien que CONSUME: todos nosotros. Es nuestro consumo desenfrenado lo que hace que sea un negocio de gran rentabilidad. Mencioné brevemente algunos usos de minerales. ¿A cuáles estamos dispuestos a renunciar?
    Porque es HIPÓCRITA la actitud “no me contaminen AQUÍ donde me afecta directamente A MÍ, pero yo quiero seguir disfrutando de los beneficios que se obtienen de la minería, fábricas, agricultura, papeleras, etc. a los que no voy a renunciar. A donde van a ir a instalarse y contaminar, no sé ni me importa. (A menos que me afecte directamente, claro)”
    Para que se entienda lo que digo, va un ejemplo concreto:
    ¿Cuánta gente hay que se opone a las represas hidroeléctricas, centrales atómicas y algunas otras fuentes de energía eléctrica, y a la vez tienen los acondicionadores de aire prendidos todo el día, generando una mayor demanda de electricidad? Aumento de la demanda que por supuesto pretenden sea satisfecho, sin aumentar la oferta. ¡¡Y sin cortes de luz durante los picos de consumo!! O sea: importen energía, y que la contaminación se quede en los países que me van a proveer de la electricidad que yo utilizo. Nadie (o casi nadie, que no es lo mismo pero es igual…) se toma en serio el ahorro de energía. ¿Quién renuncia al aire acondicionado?
    No quiero con esto minimizar la responsabilidad de quienes contaminan. Sólo quiero hacer notar que nuestro consumismo desenfrenado, la demanda que generamos, es lo que hace rentables ciertos negocios. Y no voy a descubrir la pólvora si digo que a los capitales sólo les interesa ganar dinero. El capitalismo es inhumano. No concibe otra forma de generar recursos que la depredación.
    Así que puestos a elegir MINERÍA SI O NO, yo estoy a favor del sí. Porque si avanzamos en la prohibición tenemos dos caminos: Dejamos de consumir todo producto cuya materia prima sean minerales, o intervengan minerales en su elaboración, y volvemos a la edad de piedra, o seguimos consumiendo y le pasamos la contaminación de la minería a otros.
    Que quede claro: defender la minería es defender una actividad económica (cuyos productos consumimos, directa e indirectamente), no a las empresas mineras. Yo también estoy en contra de la “megaminería a cielo abierto de las multinacionales que saquean”.
    Pero no quiero prohibir la actividad. Quiero discutir EN QUÉ CONDICIONES SE REALIZA. Qué se extrae, cuánto, cómo y para quién es la ganancia.
    Quiero que se revean las concesiones, que se discuta la renta minera, que se revise el impacto ambiental que tienen las actuales explotaciones mineras.
    Quiero que las explotaciones futuras sean sustentables en el tiempo, armónicas con el medio y que promuevan el desarrollo en serio de la región. Quiero que no haya multinacionales involucradas. Y opino esto para todas las actividades económicas dominadas por multinacionales que se llevan toda la ganancia afuera, no solo para la minería. ¿O acaso las multinacionales mineras son peores que las multinacionales automotrices, o las del rubro alimentos, o las multinacionales sojeras?
    Quiero que se garantice la seguridad de los trabajadores y trabajadoras. Que tengan condiciones y un medio ambiente de trabajo dignas, para que el trabajo no sea causa de enfermedad y/o muerte por accidentes. Y que sean tenidos en cuenta en la toma de decisiones para la protección de su herramienta de trabajo: su cuerpo.
    Y quiero que los controles sean más estrictos, y que en los organismos de control participen los ciudadanos, como garantes del cuidado del ambiente.
    No sólo la minería debe cuidar el agua, TODAS LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DEBEN SER AMBIENTALMENTE SUSTENTABLES. Ni la minería ni ninguna otra actividad debe contaminar, porque es un delito. Y es facultad y obligación indelegable del Estado controlar.

    María Florencia Carrizo
    DNI 28.677.289

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