Riachuelo, ni tanto ni tan poco.

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Un informe de la organización Green Cross Suiza en colaboración con el Instituto Blacksmith de Estados Unidos, incluyó a la cuenca Matanza Riachuelo entre los diez sitios más contaminados del mundo.

Según Green Cross se eligieron estos lugares de Asia, África y Europa por la cercanía y exposición de las sustancias tóxicas con la población y su peligrosidad debido a su inhalación directa, su ingesta a través de los alimentos o por contacto con la piel.

A nadie le resultará novedoso que el Riachuelo sigue manteniendo altos índices de contaminación, pero también es cierto que luego del fallo de la Corte Suprema de Justica del año 2008 se advierten resultados positivos en la zona con la creación de la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar).

Entrevistamos en La Mañana a Antolín Magallanes vicepresidente de ACUMAR quien advirtió que “el informe presentado toma datos aleatorios para conformar el ranking y que le sorprende que la entidad Cruz Verde que tiene una filial en Argentina nunca ha participado en ninguna actividad vinculada al Riachuelo”.

Magallanes también aclaró que en el informe no se hace mención sobre los avances logrados en estos últimos cinco años, como la remoción de buques hundidos, la liberación del camino de Sirga, la limpieza de las márgenes, la relocalización de las familias que vivían a la vera del riachuelo, las unidades sanitarias móviles y los laboratorios toxicológicos que se han inaugurado.

Para Andrés Nápoli, Director Ejecutivo de FARN, “lo realizado es bajo en relación a todo lo que queda por hacer, más aún en una cuenca tan compleja (que atraviesa 14 municipios) y que demanda una acción integral que apunte principalmente a mejorar la calidad de vida de las personas que padecen las consecuencias de la contaminación” explico en una nota de opinión sobre avances y temas pendientes del riachuelo, difundida por la misma fundación

Nápoli considera que se debe establecer una efectiva política de control de industrias, metas progresivas para la disminución de vertidos y sustancias contaminantes y realizar un plan para la efectiva relocalización del Polo Petroquímico de Dock Sud entre otras acciones.

Escucha la entrevista a Antolín Magallanes en La Mañana.

Columna de opinión de Andrés Nápoli
http://www.farn.org.ar/archives/15647

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Regreso al país la científica número 1000

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Cientifica numero 1000

Durante muchos años las políticas de estado expulsaron a los científicos del país. La frase “ que se vayan a lavar los platos” que sin ninguna vergüenza le dirigió el ex ministro de economía Dr. Domingo Cavallo a la socióloga Susana Torrado, cuando ella le reclamo más presupuesto para la investigación se recuerda con mucho dolor.

Gracias a las decisiones adoptadas durante esta última década en materia científica y tecnológica hoy podamos festejar el regreso de Verónica Perera, la repatriada número mil.

Egresada de la Universidad del Salvador, se doctoro en el New School for Social Research en Estados Unidos donde trabajo como docente e investigadora durante los últimos catorce años en la Universidad Pública de Nueva York.

“Poder elegir volver es un privilegio y también lo es regresar para trabajar en la universidad de Avellaneda”, expreso Perera en la rueda de prensa desarrollada en la sede del Polo Científico y Tecnológico.

http://snd.sc/1gdb4Et

Sus áreas de investigación están relacionadas con los movimientos sociales transnacionales, el ambientalismo de base y la construcción de culturas democráticas.

“Comencé estudiando el foro social mundial, que nace en Porto Alegre, Brasil como un fenómeno novedoso y heterogéneo, que lucha contra la globalización neoliberal y luego me intereso la cuestión ambiental”

http://snd.sc/1gdb4Et

“La ciencia es riesgo pero también es rigor, es creatividad y también es disciplina y esa disciplina es cotidiana”, expresa con tranquilidad la flamante profesora titular de la asignatura “Memoria, Derechos Humanos y Ciudadanía Cultural”

Los techos verdes, aliados para mitigar inundaciones.

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El agua de lluvia que cae sobre las ciudades no tiene posibilidad de infiltrase, solo cae y escurre. Cuando las precipitaciones son altas y en períodos cortos de tiempo la consecuencia inevitable es la inundación.

Una de las opciones para disminuir estos problemas es la instalación de techos verdes sobre las terrazas de los edificios.

Los techos verdes son básicamente grandes macetas realizadas con un aislante sobre la losa, y luego se suman capas de piedra partida, arcilla expandente para retener la humedad, piedras más finas, arena y un sustrato orgánico en su parte superior con plantas a una altura donde habitualmente no existe materia orgánica.

Los beneficios son múltiples, la retención hídrica, la regulación de la temperatura interna del edificio y la retención de polvos atmósfericos.

“Existen dos tipos de estructuras posibles, una poco profunda de seis a quince centímetros que puede sostener vegetación de bajo porte y de bajo mantenimiento y otra de mayor profundidad”, explica Héctor Rosatto ingeniero agrónomo y profesor de la Universidad de Buenos Aires.

La primera tiene un peso de 79 a 150 kilos por metro cuadrado y se puede establecer en edificios ya construidos mientras que las de más de quince centímetros cuyo peso supera los 200 kilos solo se pueden disponer en construcciones modernas.

El ingeniero Rosatto junto a su grupo de investigación estudio cual era el nivel de retención de agua en un sustrato armado con una mezcla de turba y tierra orgánica con plantas del tipo sedum que no necesitan ningún tipo de mantenimiento.

“En las lluvias que rondan los 20 a 30 milímetros la retención del agua caída es del orden del 70% hasta el 100%, cuando las precipitaciones pasan los 40 o 50 milímetros los porcentajes caen alrededor de un 60% y ante lluvias intensas de 100 milímetros la retención que obtuvimos fue del 20 a 30 %”, sostiene el investigador.

Si se tiene en cuenta que un milímetro de lluvia caída en una manzana de 100 x 100 representa 10 metros cúbicos de agua, estamos ante un porcentaje grande de retención o de retardo.

El agua retenida en el techo verde se va drenando lentamente hacia el desagüe natural de las terrazas y luego a los desagües pluviales. Por esto Rosatto recomienda instalar tanques intermedios de contención para tratar el agua sobre todo si se van a agregar hormiguicidas o fertilizantes, que no dañe el destino final del desagüe.

Segundo Encuentro Mundial del Gran Chaco Americano

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Se realizo en Buenos aires el II Encuentro Mundial del Gran Chaco Americano que reunió a varias organizaciones de la sociedad civil, autoridades gubernamentales, instituciones de cooperación de Argentina, Bolivia y Paraguay, campesinos y sectores indígenas.

Las problemáticas debatidas fueron el cambio climático, la protección de bosques, la producción sustentable y el acceso al agua.

La Asociación Guyra Paraguay presentó su informe de monitoreo sobre la región, en el cual indica que la deforestación durante el mes de agosto en la región fue de 61.177 hectáreas, la mayor del año. en comparación a las 32.253 ha del mes de julio. La superficie deforestada equivale a tres veces la ciudad de Buenos Aires.

René Orellana, ex ministro de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, se refirió al debate que se lleva a cabo en el seno de las Naciones Unidas donde se menciona al Gran Chaco Americano “como una de las regiones más vulnerables del mundo”, precisó. Destacó además la importancia de “las pequeñas unidades productivas indígenas y campesinas que generan 25% del empleo mundial” y la necesidad de apoyarlas y concluyó: “Los objetivos de desarrollo sostenible deberían plantear una reforma de la arquitectura financiera mundial y mayor participación de los países en desarrollo”.

En el marco del encuentro se creó la Red de Municipios del Gran Chaco, se acordó trabajar en un mapeo de acciones y articulaciones futuras para la región y se lanzó la iniciativa Sed Cero para brindar acceso al agua a 100.000 familias de la región.

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El agujero en la capa de ozono perjudicó el crecimiento de los bosques patogénicos

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ancho-agujero

El 16 de septiembre de 1987 en la ciudad de Montreal, Canadá, se firmo uno de los tratados medio ambientales más exitosos hasta la actualidad. El Protocolo de Montreal logró que los países acuerden
dejar de usar sustancias químicas conocidas como clorofluorcarbonatos (CFCs) que destruyen la capa de ozono permitiendo que los nocivos rayos ultravioletas penetren sobre la tierra sin ningún tipo de filtro.

A fines de los años ochenta los estudios científicos que se llevaron se enfocaron sobre los efectos de los rayos ultravioletas sobre la vegetación y la salud humana pero “nadie sospecho que el agujero en la capa de ozono también iba a disminuir las lluvias a consecuencia del impulso de los vientos del oeste hacia latitudes más altas”, explica el Dr en Geociencias Ricardo Villaba.

La investigación que lidero el director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLIA), se centro en la tendencia negativa de crecimiento de los bosques emblemáticos en el norte de la Patagonia en los últimos 40 años. Y los resultados sorprendieron a los investigadores.

“El agujero de ozono es quien ha impulsado el corrimiento de los vientos del oeste patagónicos, que son los que aportan las lluvias, a más altas latitudes y la consecuencia es directamente sobre el crecimiento de los árboles”, afirma el investigador del Conicet.

Para Villaba, el Protocolo de Montreal ha sido un éxito en cuanto a la estabilización del agujero de ozono. “Si se siguen implementando las restricciones a estos gases causantes del agujero de ozono, para el año 2050 de acuerdo a los modelos climáticos posiblemente volvamos a tener los niveles de 1980”, concluye.

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Una canción que deja huella

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Más de 50 artistas argentinos participaron del primer proyecto de Playing for Change realizado en Parques Nacionales y Reservas Naturales a lo largo del país. El rodaje del video se realizó en la Reserva Natural Villavicencio (Mendoza) La Fidelidad (Chaco), la Reserva Ecológica (Buenos Aires), Parque Nacional Quebrada del Condorito (Córdoba), Parque Nacional Iguazú (Misiones) y en el Parque Nacional Los Glaciares (Santa Cruz).

Violines, arpa, saxo, trombón, charango, bombo legüero, chequere, cuica y trompeta son algunos de los instrumentos que, desde cada provincia, hicieron Carnaval toda la vida para promover el cuidado del medio ambiente, en el marco de la campaña “Dejá tu Huella: Una Reserva por más Reservas” promovida por Villavicencio y Banco de Bosques.

Los invito a compartir mi columna en “La Mañana” y a bailar y a cantar con este magnífico video.